Definición
Proporción de sitios de unión de la hemoglobina ocupados por oxígeno, expresada como porcentaje y comúnmente estimada de forma no invasiva por pulsioximetría (SpO2); medida de forma invasiva por cooximetría proporciona la saturación arterial (SaO2) y puede distinguir dishemoglobinemias.

Principio

Principio
La pulsioxímetría estima la saturación arterial de oxígeno midiendo la absorción luminosa diferencial pulsátil de oxy‑ y deoxihemoglobina; lecturas válidas requieren pulsatilidad arterial adecuada y pueden verse afectadas por movimiento, mala perfusión, pigmentación cutánea, esmalte de uñas y dishemoglobinemias (carboxihemoglobina, metahemoglobina).

Demostración

Demostración
Situación: un paciente con disnea es triajeado. Reconocimiento: se coloca una sonda de pulsioxímetro en una yema de dedo bien perfundida y se verifica la calidad de la onda. Acción: el clínico registra SpO2 y su tendencia, y la correlaciona con signos clínicos y, si procede, con gasometría arterial o cooximetría. Consecuencia: una SpO2 baja sostenida indica hipoxemia que exige oxigenoterapia y evaluación adicional del intercambio gaseoso, desajuste ventilación‑perfusión o anomalías de la hemoglobina; una SpO2 normal en presencia de hipoxia obliga a valorar causas alternativas (p. ej. intoxicación por CO, anemia severa).

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Suponer que un porcentaje normal en el pulsioxímetro garantiza una adecuada entrega de oxígeno es un error de categoría: el contenido de oxígeno depende de la concentración de hemoglobina y del gasto cardíaco además de la saturación, y la pulsioxímetría no detecta algunas formas de hemoglobina disfuncional (p. ej. la carboxihemoglobina puede elevar falsamente la SpO2).

Consecuencia

Consecuencia
Una baja saturación arterial de oxígeno reduce el contenido arterial de oxígeno y puede provocar hipoxia tisular si los mecanismos compensadores (gasto cardíaco, extracción de oxígeno) son insuficientes; lecturas falsas pueden proporcionar una seguridad engañosa o llevar a intervenciones inadecuadas según la dirección del error.

Inversión

Inversión
La pulsioxímetría aproxima de forma fiable la saturación arterial solo cuando hay pulsatilidad arterial adecuada y no existe dishemoglobinemia; en estados como intoxicación por monóxido de carbono, metahemoglobinemia o anemia grave, la cooximetría, la gasometría arterial y la valoración clínica son necesarias para establecer el estado real de oxigenación.

Límite

Límite
Claramente dentro: saturación arterial funcional de la hemoglobina en oxígeno estimada por SpO2 o medida por cooximetría (SaO2). Caso límite: discrepancia entre SpO2 y SaO2 debida a baja perfusión o limitaciones del dispositivo. Claramente fuera: la presión parcial de oxígeno en sangre (PaO2), que se relaciona por la curva de disociación oxígeno‑hemoglobina pero es una variable física distinta.

Tensión semántica

Tensión semántica
Comodidad y monitorización continua no invasiva frente a especificidad diagnóstica: la pulsioxímetría proporciona datos de tendencia continuos y fáciles de obtener pero no reemplaza mediciones de laboratorio cuando se requiere precisión o distinguir dishemoglobinemias.

Síntesis

Síntesis
La saturación de oxígeno por pulsioxímetro es un sustituto práctico y continuo de la oxigenación arterial que debe interpretarse junto con la perfusión, la concentración de hemoglobina y el contexto clínico; cuando existan dudas, la cooximetría o la gasometría arterial proporcionan la evaluación definitiva.